Palabras De La Jornada

!Ahí Te Boy!

Morelia 3-1 Santos

¡Triunfo Jaguar Es!

Jaguares 3-o Querétaro

¡Rayadas Por Rayados!

Monterrey 2-0 Guadalajara

¡Tecostumbras A No Ganar!

Pachuca 2-0 Estudiantes

¡De Regreso A La Manada!

San Luis 0-2 UANL

¡De Puntito En Puntito Se Llena El Cocientito!

Atlas 1-1 América

¡Chocoso Alonso!

Atlante 0-2 Toluca

¡Puebla No Superada!

UNAM 0-2 Puebla

¡Tregua En La Frontera!

Tijuana 0-0 Cruz Azul

Jornada Apalabrada

¡Igualadozzzz!

Estudiantes 0-0 Atlas

¡Sabahdazo!

Guadalajara 1-2 Morelia

¡Regio Zapatero!

Monterrey 3-0 San Luis

¡Triunfo Concreto!

Cruz Azul 2-0 Jaguares

¡Gol Gana, Azulgrana!

Querétaro 2-3 Atlante

¡El Guerrero Es Primero!

Santos 2-1 UNAM

¡Pachu Mecha!

Toluca 3-4 Pachuca

¡Visita De Un Xolo Punto!

Puebla 1-1 Tijuana

¡Aztucazo!

América 0-1 UANL

De la Z a la Z

Un jugador que enamoraba, su nombre Zinedine Zidane, también conocido como Zizou. Sus padres originarios de Cabilia una ciudad  montañosa en Argelia, emigraron a Francia para una mejor calidad de vida, su destino fue Marsella, la ciudad más poblada del país Galo, es ahí donde nació el pequeño Zidane en el año de 1974, junto a sus 4 hermanos creció en el barrio de la Castellana, la zona con mayor índice de delincuencia, por lo cual sus padres lo educaron de una manera muy estricta: mucho estudio y nada de salidas, ¡vaya que dio frutos tanta disciplina!

De niño su atención se enfocó hacia el Bádminton, poco después practicó el Judo, hasta que un día su padre como regalo de cumpleaños lo llevó al estadio para observar un partido del equipo Olympique Marsella, fue ahí  donde se enamoró del Fútbol y también de uno de sus ídolos el Uruguayo Enzo Francescoli, a partir de ese día “El Príncipe” formó parte de la decoración de su cuarto en forma de poster, y también en parte de su vida ya que el primero de sus hijos en homenaje lleva su nombre, Enzo Zidane.

Su primer equipo fue el Sports Olimpique De Sptemes la escuadra de su colegio. A los 14 años con permiso de su padre se marcha de la ciudad para jugar con los equipos juveniles del AS Cannes, Jean Claude Elineu fue su tutor, era un directivo de este club, lo arropó como a un hijo, le dio estudios, casa y comida, Zidane lo cataloga como su segundo padre.

Para el año 1989 con 16 años y 11 meses de vida, Zinedine debuta con el primer equipo del AS Cannes de la Liga 1 Francesa. A la mañana siguiente un periódico local publicó: “Debut De Un Joven Mediocampista Que Llama La Atención”. Su primer gol llegaría la campaña siguiente. Después de 4 temporadas con los “Dragones Rojos” toco el turno de jugar por el Bordeaux, ahí fue donde consolidó su Fútbol y en 1994 es convocado por primera vez para formar parte de su Selección, obteniendo sus primeros minutos como internacional.

Debido a sus excelentes actuaciones y goles, forma parte de la escuadra Francesa que participa en la Eurocopa de 1996. En ese certamen el equipo de la Juventus de Turín “La Vecchia Signora” lo observa y le contrata. Italia le abrió las puertas, el Calcio era el reto más difícil en su carrera deportiva, tan difícil que consiguió la Liga, La Copa, La Supercopa de Italia, La Supercopa de Europa y La Copa Intercontinental, al lado de jugadores como Davids, Del Piero, Inzaghi, Vieri y Deschamps.

En la Copa del Mundo de 1998 celebrada en su país natal, demostró que era uno de los mejores, dio cátedra en la final contra la selección de Brasil, marcó 2 goles que le significaron el Campeonato y el Balón de Oro como mejor jugador del Año, Francia conseguía su primer y único Campeonato Mundial, Zidane era ya una Leyenda viviente.

Para el verano del 2000 volvió a brillar con la Selección Francesa, nuevamente campeón, ahora de la Eurocopa y ganando por segunda vez el Balón de Oro como mejor jugador del Año.

Después de cumplir su ciclo en Italia, en 2001 toco el turno de hacer maletas y viajar a España, la decisión de ir a jugar a tierras hispanas le convenció, en parte porque su esposa Verónica era de nacionalidad Francesa pero con origen Español,  formaría parte de la plantilla del Real Madrid, Zidane pasó a ser el jugador más caro de la historia, era parte de los “Galácticos”. Con los Merengues consiguió la Liga Española, la Supercopa de Europa, La Copa Intercontinental y La Liga de Campeones, la novena “Orejona” del Madrid, ganada al equipo de Bayer Leverkusen, partido en el cual Zizou anotó un pedazo de gol, una volea que sin dudas quedará en mi memoria y apostaría que en la tuya también.

En 2002 participó por segunda ocasión en una Copa del Mundo, lamentablemente una lesión no le permitió brindar su mejor Fútbol. Pero para el año 2003 un tercer Balón de Oro reconocía a Zizou como el mejor jugador del Año en todo el planeta.

Para su último partido en casa con el Real Madrid el hermoso Santiago Bernabéu le demostró su admiración y cariño, la gente pronunció un solo grito: ¡Merci!… ¡Merci!…. lo que ocasionó lágrimas en el jugador, uno de los momentos más hermosos de su vida, él mismo lo declaró. En ese mismo año, me refiero al 2006, Zinedine participó en su último torneo portando la playera de su País, una nueva Copa del Mundo estaba a la vista, era la tercera en su cuenta personal, y logró llegar a la final, el rival la difícil Selección Italiana, la “Squadra Azurra” que a la postre sería la campeona. Durante el partido Zidane propinó un cabezazo al pecho del defensor Materazzi, la acción le costó una tarjeta roja, aparentemente un insulto del jugador Italiano provocó la reacción del capitán Francés, insulto que podría haber llevado, según la prensa deportiva la palabra “Terrorista”. Aún con este incidente, Zizou se llevo el premio a Mejor Jugador del Certamen.

No sé si estuvo bien o estuvo mal, uno no es nadie para juzgar, pero aquella imagen me impactó, cuando expulsado caminaba directo a los vestidores dándole la espalda al trofeo, ese trofeo que años antes ganó.

Gran persona y ser humano, dedicado a fundaciones para brindarle la mano al más necesitado, pero para él no son obras de caridad “es aprovechar lo que en el pasado pude cosechar”.

Jugador incomparable, del toque más educado, fino como la seda, capaz de regatear sin correr, de construir jugadas y robar el aliento, de celebrar con coraje cada que marcaba un gol, imposible olvidar esa ruleta una comunión, un baile entre él y el balón. Futbolista de la Z a la Z.

¡Merci Zizou!